Peña de Quinielas Primavera Blanca

banner_quiniela_web_900x300PEÑA DE QUINIELAS PRIMAVERA BLANCA

Inversión alternativa

No es frecuente pensar en la quiniela como una forma de inversión. Sin embargo, la experiencia nos indica que apostar en quinielas, gestionado prudentemente, genera rentabilidades aceptables con niveles de riesgo poco elevados.

Esta inversión es más rentable cuanto más se alarga en el tiempo por lo que recomendamos ciclos largos de participación, normalmente sabemos que la rentabilidad llegará pero no cuándo por lo que invertir en semanas sueltas no es aconsejable.

Como participar

Para participar en la Peña se debe adquirir participaciones para un ciclo de 10 semanas con un mínimo de 15 euros semanales.

Aconsejable participar para toda la temporada, 40 jornadas, es decir, 600 euros.

Con los fondos generados al final de dicho ciclo si es inferior al de la temporada completa se seguirá jugando hasta que el peñista indique que desea retirar el dinero, siempre con una semana de antelación.

Al final de cada ciclo o de la temporada se liquidará a cada peñista por medio de transferencia bancaria o cheque nominativo.

Para participar en la semana en curso se debe adquirir las participaciones antes del miércoles a las 12 horas.

Operativa

La combinación jugada se publicará en la web de Primavera Blanca y se enviará por e-mail a cada participante.

Semanalmente se informará de los premios conseguidos y del estado de las participaciones de cada peñista.

Los costes de la peña en concepto de costes de personal, administración, material y soporte informático se cubren con el 10 % de los premios conseguidos.

Combinación

La combinación a jugar será por medio de un programa informático, megaquin o win1X2, sobre un pronóstico base, condicionaremos en variantes, número de x, 2 y alguna columna base, dependiendo de la inversión que tengamos.

.
Formulario de Inscripción

[contact-form-7 404 "Not Found"]

COMUNICADO Nº 32 de 02.08.2014 “Las manos de la prensa, en el caso de DIEGO LÓPEZ”

image

I.

Durante las últimas fechas, el Real Madrid, C.F se ha visto envuelto en una situación paradójica. La noticia, no confirmada oficialmente, del fichaje de un nuevo portero, publicada previamente a la de ninguna baja, ha dado lugar al posicionamiento agresivo de buena parte del periodismo deportivo en torno a cual de los dos actuales titulares de la posición debe abandonar el primer equipo.

Si el cuerpo técnico ha considerado la necesidad de fichar a otro guardameta, tendrá sus motivos para ello, de acuerdo con sus criterios, que no es necesario que justifique públicamente, sino a la Junta directiva de la que depende. Y vamos a defender siempre su autonomía de decisión para configurar la plantilla.

Desde el ángulo gerencial, también encomiamos la agilidad en la gestión de las necesidades de configuración de la primera plantilla expresadas por el Director Técnico. No sólo no encontramos nada que reprochar a la actuación del Club, sino que la celebramos.

Expresamente nos felicitamos de que la conquista de la Copa de Europa no se haya traducido en el adocenamiento del Club. Al contrario, se han hecho evidentes sus ganas de vencer, traducidas en la incorporación de jugadores de valor contrastado a una plantilla que tiene que seguir aspirando a ganarlo todo, para lo que necesariamente debe ser la mejor del mundo.

 

II.

Es obvio que el fichaje de un portero producirá consecuencias de uno u otro signo e intensidad para los dos porteros titulares. En esa situación, nos gustaría que el entrenador tuviera las manos completamente libres para tomar sus decisiones en función del mérito de cada uno de ellos, y de la utilidad que según su exclusivo criterio reporten a la conformación de la mejor plantilla.

Con ello no queremos pecar de ingenuos. Somos conscientes de que la decisión final del Club no se alimenta sólo por el criterio del entrenador atendiendo a aspectos exclusivamente deportivos. Si los fichajes están influenciados por el precio del jugador, sus contratos con el club de origen, y otros condicionantes, las salidas están afectadas por circunstancias análogas.

 

III.

Siempre hemos defendido la libertad de expresión. Nada podemos ni queremos reprochar al “opinador” que con arreglo a su criterio personal se expresa en los medios de comunicación sobre qué considera más beneficioso para el Real Madrid. Pero, como hemos dicho en otras ocasiones, consideración muy distinta de la libre expresión de las opiniones, nos merecen las campañas de propaganda, en las que conscientemente se confunde desinformación y opinión.

Cuando la práctica totalidad de las opiniones se alinean en la misma dirección, y como si se tratara de anuncios de un detergente, se repiten hasta la saciedad, cuando todas las portadas coinciden en presentar como hechos los rumores, siempre favorecedores del decantamiento de la opinión pública en el sentido de la opinión publicada, mientras se silencian elementos clave en la gestación de esta situación paradójica o de su gestión, o factores que afectan decisivamente a la formación de la decisión del Club para resolverla, la expresión mediática podrá reclamarse formalmente todo lo libre que se quiera reclamar, pero no estará contribuyendo a la formación de una opinión pública libre e informada, sino todo lo contrario, y por ello no nos parece merecedora del respeto que debemos a la libre expresión de las ideas. Menos aún, mientras el control de los medios, del que disfruta una minoría autocrática, cercene la publicación de las opiniones divergentes.

Lo que hemos presenciado, y nuestro jugador Diego López ha padecido, durante las últimas fechas -que por lo demás se alinea con la indecente presión a la que, por el simple hecho de tratar de hacer su trabajo, ha sido sádicamente sometido por buena parte de los periodistas deportivos durante toda la temporada pasada-, contiene todos los ingredientes de una campaña de propaganda para manipular la opinión madridista, en aras del consabido mecanismo de tratar de condicionar las decisiones de la Junta directiva a través de la presión de una opinión desinformada. Así lo hemos sentido, y así, dolorosamente, tenemos que manifestarlo.

 

IV.

Nuestra plena confianza en que la Junta directiva orientará sus decisiones hacia una gestión ordenada, prudente y decidida de los intereses del Real Madrid, de la que ha dado buena muestra en su desempeño, no justificaría dejar sin reproche este abuso mediático, cualquiera sea el sentido de las decisiones que finalmente se adopten.

El Real Madrid ha pagado muy caras, en épocas recientes, actuaciones directivas que ganan portadas amables y elogiosas, y puede que, de una u otra forma, le toque seguir pagando en el futuro las consecuencias de decisiones que no ha adoptado esta Junta directiva. Suceda lo que suceda, nuestro deber es convertir esta experiencia lamentable en una lección de lo que no se debe consentir, para evitar incurrir nuevamente en esos costes en el porvenir.

 

V.

Para finalizar, pero no en último lugar, queremos expresar a Diego López nuestra solidaridad con su persona, y nuestro inmenso reconocimiento a la lealtad que ha demostrado al Club, a sus entrenadores, a sus compañeros de equipo, y en suma, a los madridistas, desde el momento mismo de su reincorporación a la plantilla del primer equipo. Como madridistas, queremos que sepa que con nuestra camiseta, o con la que las circunstancias le obliguen a llevar, será siempre uno de los nuestros.