Manual del FAN

 

MANUAL DEL FAN

1. No eres un peón en la Grada, sino la Grada.

Nada de infravalorar tu rol como gradero. Importas lo mismo que cualquier otro compañero. Si le quitas hierro a que pases de venir de blanco, o a que no llegues con tiempo, o a que te dé más bien pereza echar un cable en las necesidades de la Grada, imagina lo que pasará si otros 100 piensan lo mismo que tú.

Esto de formar parte de la Grada no va solo de tener una buena actitud: Montaje y desmontaje de grada, ayuda en la confección de tifos, presencia en los desplazamientos, función de abanderado o de animador… PUEDES AYUDAR de muchas formas ¡Habla con tu jefe de columna y demuestra que quieres hacer algo más que cantar!

 

2. Respeta a TODOS nuestros jugadores.

En tu casa, si quieres, haz vudú al que no te caiga bien. Si le encuentras por la calle, llama de todo a ese otro que se dejó ir en el último partido. Pero en la Grada del Madrid no se hace el juego al enemigo. Los pitos, son cosa de piperos. De gente que no entiende que los fans son parte de la victoria. Los murmullos, para cuando veas un partido en el bar.

 

3. Propuestas, bienvenidas sean.

Mejorar el funcionamiento de la Grada es tarea de todos. Piensa nuevas canciones, garabatea de camino al trabajo posibles diseños para estandartes y banderas…

 Tú sabes mejor que nosotros en qué eres bueno, así que emplea un pequeño porcentaje de tu potencial en dejar tu sello en la Grada de todos.

 

4. Puntualidad a la inglesa.

Esta norma, que parece más que razonable en pos del bien de la grada, está causando alguna que otra bronquilla. “Es que no puedo llegar antes porque trabajo y me toca en el tercer anfiteatro, no entiendo por qué me tengo que ir al cuarto ahora”. Es una de las quejas más habituales.

El sistema rotatorio por el que apostamos tiene como finalidad que TODAS las columnas disfruten de un reparto equitativo entre el tercer y el cuarto anfiteatro a lo largo de la temporada; pero, en todo caso, la puntualidad es conditio sine qua non para que esto pueda ponerse en práctica. Si llegas tarde, lo más seguro es que acabes en el cuarto anfiteatro.

No esperes que aparezca un acomodador con linternita que te indique cuál es el sitio que ha estado reservando expresamente para ti por orden de tu amigo de la infancia, que llegó antes que tú. Es de sentido común que la grada no puede aparecer semivacía cuando los jugadores saltan al campo a calentar, y mucho menos en el tercer anfiteatro, que es su parte más visible. Y mucho menos un día en que haya un tifo.

¿Solución? Llega con tiempo y, si no puedes, entiende que el dónde esté cada uno ubicado ni siquiera es un problema en la Grada.

 

5. El colorido sí importa: una Grada BLANCA.

Uno de los déficits tradicionales más notables de la Grada del Madrid ha sido su falta de identificación con los colores del equipo. Camisetas negras, cazadoras negras, bufandas negras,… ¡esto es la Grada del Madrid, coño, no la de los dominicos! Nuestro equipo viste de blanco desde 1902.

Entre los objetivos comunes a las organizaciones que soportamos la Grada está el de lograr una grada completamente blanca. El contraste de color ya lo dan las banderas y las bufandas, no sufras. Hemos avanzado muchísimo, y el público del Bernabéu lo nota y lo agradece, pero estaría bien interioridad esta máxima para convertirla en algo deseable por cada uno, no impuesto por los ‘pesaos’ de siempre.

No hay excusa para no venir al Bernabéu vestido de color blanco, ya sea con una camiseta oficial o con una de propaganda del súper. Pero blanca. En los partidos entre semana, si vienes de trabajar ¡llévala en una mochila y cámbiate! No cuesta tanto y la grada se ve MUCHO mejor si está ‘limpia, blanca y que no empaña’.

Por cierto, sólo 20 leuritos cuesta hacerte con esta sudadera tan chula de PB

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6. ‘Un Gradero sonriente para un clima diferente’.

No es que este ripio sea una obra de arte, pero es funcional. ¡No cuesta nada ser amable con tus compañeros! Algunos de los que organizamos el sector de Primavera Blanca en la Grada somos tremendamente chupipandistas, y nos gusta ver las caras sonrientes a nuestros colegas. Y que nadie nos haga perder la sonrisa.

Sonreír no es obligatorio. Pero sí es obligatorio expresar tu disconformidad ante las indicaciones de tus compañeros con educación y respeto. Seguro que así logramos entendernos.

En la Grada es obligatorio atender con el mayor interés las críticas constructivas. Da por hecho que las tuyas también.

 

7. Cuida y haz cuidar el material de todos.

Nuestras banderas, banderones, estandartes, cubregradas,… no crecen en el árbol mágico del material gradero. Nacen de la imaginación, el esfuerzo y el dinero de TODOS. Y así llegan a la Grada. No las trae la cigüeña de París.

Es tu obligación cuidar el material. Aunque está fenomenal que botemos todos como locos mientras cantamos el ‘descontrolado’, está más fenomenal todavía que no botemos sobre los palos de las banderas. No son de titanio, y tal. Cada bandera que se rompe es un dinero que nos quitamos para ayudar a los desplazamientos.

 

8. Playback no, gracias.

Tenemos que saber las canciones de la Grada mejor que la tabla del 1, amigos. Entre TODOS vamos a ir elaborando un cancionero para recopilar letras y melodías, para que los nuevos las conozcan como los que llevan muchos años en el Bernabéu. No más playbacks, ni ‘lalalás’ infiltrados.

El que no sabe una canción, sí sabe que tiene que hacer un esfuerzo adicional por ser curioso. No seas tímido. No te cortes por preguntar la letra a tu compañero de al lado. A lo mejor se la acabas aclarando tú. Y si te manda a hacer gárgaras, se refiere el día antes de los partidos: Para que te dejes la voz. ¡Que nos oigan los indios desde el río!

 

9. Sólo Real Madrid.

No está habiendo problemas significativos respecto al uso de la Grada como instrumento de expresión de ideas políticas de ningún tipo, pero no está de más recordar que a esta Grada se viene a animar al Real Madrid. Y nada más.

Cada uno es muy libre de pensar como quiera y actuar en consecuencia. Pero todos tenemos prohibido instrumentalizar a nuestros compañeros de la Grada y el sentimiento madridista en favor de nuestras creencias. No juzgamos las ideas políticas o los criterios sociales de ninguno. Gracias a eso nos hermana el madridismo. Mezclar Real Madrid y política es imposible en esta Grada. No te líes, y no te dejes liar.

 

10. El cuarto de material no es tu armario.

Cuando te toque montar o recoger la grada y bichees por el cuarto de material, asume que lo necesitamos ordenado y en perfecto estado de revista. Por eso, la unidad que recoge, monta la Grada el partido siguiente.

No es de recibo que mientras unos lavan las banderas y pancartas en su casa, otros las maltratan.

Nada de entrar y dejar el material de cualquier forma y donde primero pilles, para que luego nos volvamos locos los demás separando banderas de banderones, o buscando pancartas, o cuerdas, o herramientas. Si no sabes dónde dejar las cosas, no te cortes, pregunta.

 

11. Lo obvio: Animar mucho y hasta el final.

Se nos llena la boca criticando a los míticos ‘piperos’ del Bernabéu cuando no ejecutan otros dos movimientos durante un partido que llevarse una pipa a la boca y escupir la cáscara al suelo. Y también cuando se marchan en el 80’ porque si no “pillan atasco”.

En nuestra grada a nadie se le ocurre ponerse a comer pipas tranquilamente mientras disfruta del partido sentadito, pero tampoco está bien dejar que canten sólo los demás. De pie, a desgañitarse, y a animar al equipo hasta que el último jugador haya abandonado el campo. Las canciones de la Grada no las interrumpen los ataques del contrario sobre el terreno de juego. Sin discusión.

 

12. Objetivo: #OtroBernabéuEsPosible.

El principal reto que tenemos como graderos. La razón por la que Primavera Blanca entró en la Grada cuando el Real Madrid pidió colaboración a los madridistas activos y por la que se comprometió a muerte en este proyecto: Conseguir que el Santiago Bernabéu se contagie del ambiente que hoy se enseñorea de la Grada y que empuje al equipo como nosotros hacemos.

Ya en los últimos partidos hemos visto a un estadio bastante más predispuesto a hacerse oír. ¡Busquemos ideas para despertar al gigante! Recuerda: ¡Si botan ellos no habrá a quien no ganemos!

 

Epílogo: La Grada funciona mejor que bien. En poco más de un mes de temporada la diferencia es notable. Y todo el mundo con criterio y sin intereses espurios lo comenta. Con este texto sólo aspiramos a hacerte ver que somos madridistas, nuestro afán de superación es inherente a esa cualidad y sólo tenemos un límite: ser los mejores y mantenernos siendo los mejores. Y eso sólo se consigue con el esfuerzo de cada día. Tenemos que seguir creciendo, de igual forma que le exigimos todos al equipo mejorar cada día.

¡Hagamos juntos que la Grada esté a la altura del Real!