Una tarde entre copas

UNA TARDE ENTRE COPAS

 

¿Sabías que no se puede producir vino tinto con uvas blancas? ¿O que pueden existir más de 150 aromas distintos definidos para el vino? ¿O que el archifamoso Moët Chandon en realidad se produce en Argentina? Todas estas curiosidades y alguna más salieron a la luz en la primera sesión de cata de vinos organizada por Primavera Blanca para sus socios en la tarde del pasado domingo 1 de marzo, en lo que supuso una manera original y diferente de vivir la previa a un partido en el Bernabéu.

De la mano de Pablo Sierpinski, joven enólogo y sumiller que inició su carrera en bodegas de Burdeos y la Ribera del Duero y que en la actualidad asesora a distintas bodegas a lo largo y ancho de la geografía española, aprendimos –o al menos lo intentamos– a mirar la copa de vino con otros ojos y a identificar algo más que un aroma intenso o un color primario en cada uno de los caldos que tuvimos ocasión de degustar.

 

Como suele ser habitual en este tipo de actos, la sesión comenzó con un poco de teoría, información básica para profanos (o no tanto) en la materia que Pablo supo desgranar de manera ágil y desenfadada, incentivando la participación de los asistentes. Así, pasamos por las fases iniciales del cultivo de la vid, descubrimos cómo el clima o el tipo de suelo inciden en la calidad de la uva y cómo se produce el proceso de fermentación que convierte el fruto en vino. Y entre preguntas y anécdotas, Pablo también nos ayudó a aclarar algunos mitos, como por ejemplo, que no es necesario almacenar acostado un vino joven, o que tampoco es necesario darle con frecuencia vueltas a las botellas. Incluso nos explicó el por qué de los diferentes corchos según la edad de los vinos, o el tipo de copa para servirlos…

A continuación pasamos a lo práctico del asunto, esto es, a la cata en sí misma. El primer vino que tuvimos ocasión de degustar fue un blanco de la D.O. Rueda, de nombre Melior, un vino de la variedad verdejo del que apreciamos un claro aroma a manzana. A primera vista, identificamos su color amarillo con ligeros toques verdosos y, al probarlo, nos dejó en la boca un sabor afrutado y ácido a la vez.

Melior dejó paso a La Trucha, un albariño similar en color pero distinto en aroma (albaricoque, piña) y sabor más suave, y del que tuvimos la suerte de conocer a su productor, quien nos confesó que el vino, más que un negocio, es en sí mismo una pasión. Además, rotulador en mano, nos explicó en detalle cómo siembra y poda las cepas, lo que sin duda enriqueció nuestra visión sobre el cultivo de la vid.

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Se cerró aquí el capítulo dedicado a los vinos blancos habiéndose generado ya los primeros debates entre los asistentes, según se decantasen por el primero o el segundo de los vinos que habían pasado por nuestras copas. Claro que enseguida íbamos a tener más materia de discusión, pues ya estaba Pablo –sacacorchos en mano– presto a presentarnos a nuestro siguiente objetivo: Viña de Hoz, un tinto roble de la D.O. Ribera del Duero, de aroma avainillado y color rojo cereza con ligeros toques de violeta, y sabor a frutos rojos con notas de vainilla, sedoso y estable.

A continuación, otra de las grandes R de las D.O. españolas: Rioja, representada por el tinto Guardiano, un crianza de 2011. De mayor densidad y colores más oscuros y brillantes; más intenso de aroma. En boca es muy suave, redondo y con sabor afrutado.

Y para finalizar, de nuevo un Viña de Hoz, pero esta vez en su versión Crianza. En nariz se percibe dulce con aroma a moras, grosellas y cerezas, avellana y algunos incluso detectaron un ligero olor a pimienta. En boca es sedoso, fresco y aterciopelado, destacando los sabores a frutos del bosque y regaliz.

Llegamos así irremediablemente al final de la sesión, pues se acercaba la hora del partido y había que empezar a calentar motores y gargantas para animar a los nuestros. Eso sí, nos quedamos con ganas de más: de más compartir, de más conocer, de más disfrutar. La dinámica de una cata de vinos recomienda su celebración en colectivos reducidos, pero queremos que el evento del pasado domingo no sea más que el primero de una serie de encuentros donde compartir buenos ratos y por supuesto madridismo más allá del Bernabéu. Entre las opciones que se barajan está repetir este curso básico de cata de vinos para que puedan asistir más socios, realizar un avanzado o incluso una cata de cervezas o de destilados.

La cata fue una oportunidad magnífica para disfrutar con la magia del vino y, por encima de todo, para conocer a otros madridistas con las mismas inquietudes y ganas de charlar, entre blancos y tintos, de lo que más nos gusta: el Real Madrid.

Desde la Junta Directiva de PB no podemos sino dar las gracias a nuestros socios por la buena acogida que ha tenido el evento. Fueron 25 participantes, algunos llegados de fuera de Madrid, los que colgaron el cartel de aforo completo, pero pudieron ser muchos más.

Por lo pronto, ya tenemos plan para mitigar el efecto del próximo parón de selecciones. La cita será el domingo 29 de marzo, para el que hemos preparado una excursión gastronómica con motivo de la temporada de matanza. ¿A qué esperas para apuntarte?